20 dic 2025

EL BAILE REJUVENECE

PEDRO Y MANOLI

Pedro es un agricultor de Marchenilla y desde joven ha sido un gran aficionado al baile. En aquellos tiempos, cuando quería bailar, tenía que desplazarse en una burra hasta la barca Moreno o Zambana, donde otros agricultores organizaban fiestas. Más adelante, cuando conoció a su señora Manoli, empezó a moverse por Jimena, San Pablo y la Estación, siempre en busca de algún baile, ya fuera en el Tres Salto, el Pósito o en las ferias del pueblo.
 Con el tiempo se creó la peña “Amigos del Baile”, de la que Pedro se hizo socio, y desde entonces no se perdía ningún evento donde hubiera música: casetas de feria, verbenas y todas las fiestas que se celebraban en la sede. Y aunque hoy en día está jubilado, sigue teniendo las mismas ganas de fiesta de siempre, sobre todo si hay baile. Porque cuando suena una buena orquesta, Pedro se rejuvenece y demuestra que el arte de bailar no entiende de edades.

 ALONSO Y PAQUI

Alonso Rojas era ferroviario de los de antes, de los que sabían más de raíles que de GPS, y vivía tranquilamente en la estación de Gaucín… hasta que el destino (y Renfe) decidió mandarlo de traslado a Jimena de la Frontera. Pero Alonso no viajó solo: junto a él iba su inseparable señora Paqui, compañera de vida y de pista de baile. 
 Porque si algo tenían claro Alonso y Paqui es que lo suyo no era quedarse sentados: eran unos auténticos apasionados del baile. Así que, en cuanto oyeron hablar de la peña “Amigos del Baile”, no se lo pensaron dos veces y se hicieron socios más rápido que un pasodoble bien bailao.
 Desde entonces han disfrutado de todas las casetas que la peña ha montado en ferias y eventos, sin perderse ni una: fiestas de San Valentín con más amor que vergüenza, comidas de Navidad donde se quemaban las calorías bailando, y fiestones en la sede al ritmo de la música de Raúl Cárdenas o Roberto Vera, que ya forman parte de la banda sonora de sus vidas. 
 Y, por supuesto, no podía faltar la ,tradicional tagarninada porque aquí se baila, pero también se come como Dios manda. En resumen: Alonso y Paqui llegaron a Jimena por trabajo… pero se quedaron por el baile, la música y el buen ambiente.

A BAILAR

 ANTONIO Y AGUSTINA

Antonio y Agustina son una pareja de baile a la que le encantan los ritmos latinos: cha-cha-chá, merengue, cumbia… ¡y todo lo que tenga música y ganas de mover los pies! En definitiva, si suena una canción, ellos ya están listos para la pista.
 Cuando bailan, están tan coordinados que parecen tener wifi propio. Demuestran una soltura y una destreza que, a su edad, ya quisieran muchos jóvenes tener. Más de uno se queda con la boca abierta pensando: “¿Pero de dónde sacan tanta energía?”
 Han sido alumnos de una academia de baile y formaron parte de la peña “Amigos del Baile”, donde disfrutaban cada evento como un niño con un juguete nuevo… y sin pilas que se gasten. Siempre estaban presentes en todas las actividades que organizaba la peña, dando alegría y buen ritmo. 
 Ahora siguen con clases de baile en línea en el Hogar del Pensionista de Jimena de la Frontera y continúan moviéndose como si tuvieran 20 años (o menos, según la música). Porque el baile da vitalidad, alegría y ganas de vivir… 
¡Así que a bailar se ha dicho! 💃🕺

19 dic 2025

CRISTÓBAL Y ANDREA

Cristóbal de la Torre es músico por hobby y, además, comparte con su señora Andrea una gran pasión: el baile de salón. Allí donde hay música y una pista de baile, no tardan en ser los primeros en salir a mover el esqueleto. Les encantan las verbenas, las ferias y, en definitiva, cualquier lugar donde reine el buen ambiente. 
 Durante años fueron socios de la peña cultural “Amigos del Baile” de Jimena de la Frontera, donde disfrutaban muchísimo junto a sus amigos. Celebraban todo tipo de eventos: fiestas de Navidad, San Valentín o cualquier ocasión especial, como la tradicional tagarninada de la peña. Entre charla y charla, copa de tinto en mano, la noche solía terminar como a ellos más les gusta: con un buen bolero y muchas sonrisas.

CURRINI Y EL BAILE

Curro y Yeya

El amigo Francisco Jiménez, desde muy joven, bailaba más que una peonza en cuesta abajo. Tenía el ritmo metido en el cuerpo y una pasión desbordante por el baile y la música. Era fan declarado de Los Brincos, Los Pekenikes y Los Mustang, y si sonaba un foxtrot, allí estaba él el primero en salir a la pista. Aunque, para ser justos, cualquier música le venía bien… ¡con tal de bailar! 
Le encantaban las ferias y las verbenas, especialmente la feria de San Pablo, donde no se le escapaba ni una pieza. Por motivos de trabajo tuvo que cambiar su residencia a Algeciras, pero ni la mudanza logró quitarle las ganas de bailar, y siguió dando guerra en las discotecas de la zona. 
Con el paso del tiempo se trasladó a Torreguadiaro, pero cuando se enteró de que en Jimena se había creado la peña “Amigos del Baile”, no lo dudó ni un segundo: se hizo socio de inmediato. Junto a su esposa Yeya, se desplazaba a Jimena para participar en todos los eventos que organizaba la peña: casetas de feria, comidas, bailes y, por supuesto, la famosa tagarninada.
Porque Curro, que es jimenato de pro, puede vivir donde sea… pero nunca olvida sus raíces ni pierde el compás. 

¡CRISTÓBAL Y EL BAILE

 Cristóbal y Mari Isabel

El amigo Cristóbal Hormigo ha sido un enamorado del baile desde que era un chiquillo. Ya por aquellos entonces se juntaba con su pandilla inseparable: Blas, Cupido, Currini y alguno más. Todos pertenecían al club parroquial del barrio alto de Jimena de la Frontera, donde no se movía una baldosa sin que sonara la música.
 Y cuando el club estaba cerrado… ¡no había problema! Se bajaban a los bajos de la casa de Pedro Núñez, sacaban el tocadiscos, ponían un vinilo y… ¡a bailar se ha dicho!, que allí nadie se quedaba sentado. Con los años, Cristóbal se fue espabilando y ya no se conformaba con poco. Buscaba baile por todas las ferias cercanas: El Tesorillo, San Pablo, Castellar… donde hubiera música, allí estaba él, con los zapatos listos y la sonrisa puesta.
 Hace unos 20 años nació la peña “Amigos del Baili”, de la que Cristóbal fue socio fiel y bailarín incansable, sin perderse ni un solo evento. Aunque la peña ya desapareció, el espíritu sigue vivo, porque ahora forma parte de un grupo de baile en línea en el Hogar del Pensionista, donde continúa disfrutando del baile como el primer día. Y, por supuesto, lo hace acompañado de su mejor pareja de baile: María Isabel, con la que demuestra que el baile no tiene edad… ¡solo ganas y buen compás! 

BAILANDO

 Antonio y Angelina

Antonio Jiménez fue, desde muy joven, un auténtico amante del baile. Dio sus primeros pasos (y algún que otro tropezón) en un club parroquial llamado “Los Soñadores”, en la iglesia del Barrio Alto de Jimena de la Frontera. De allí pasó a dejar huella en pistas míticas como Los Tres Saltos, el Bar Rondán y El Pósito, donde más de uno aún recuerda cómo se movía al son de la música.
 Eso sí, Antonio era un poco tímido a la hora de pedir un baile… hasta que apareció Angelina, su esposa. Desde entonces, se le quitó la vergüenza de golpe y ya no había feria, verbena ni cotillón donde no se le viera moviendo los pies. Si sonaba la música, Antonio aparecía como por arte de magia.
 Cuando se creó la peña de “Los Amigos del Baile”, Antonio no solo fue uno más, sino que llegó a tener cargo directivo, porque de baile sabía un rato largo. Participó en todos los eventos que se organizaban, dando ejemplo y ritmo. 
 Con los años, el apetito por el baile ha bajado un poco (solo un poco  y ahora dedica más tiempo al billar en el Hogar del Pensionista y a la petanca. Pero que nadie se confíe: en cuanto oye música, Antonio se siente joven otra vez… y los pies se le van solos.

HOMENAGE DE JAVI CUENCA EN EL CARNAVAL ALOS AMIGOS DEL BAILE CON SU DISFRAZ AÑO 2026

  La ya desaparecida peña cultural “Amigos del Baile” ha tenido el honor de ser homenajeada en el desfile de carnaval de Jimena de la Fronte...