La peña “Amigos del Baile” realizó una visita a Sanlúcar de Barrameda, donde disfrutamos de una experiencia de lo más agradable. Visitamos una bodega en la que almorzamos estupendamente: una comida exquisita, bien acompañada con manzanilla de la tierra, que además era ilimitada durante toda la comida (y menos mal, porque íbamos en autobús ).
Sin embargo, la auténtica estrella del día fueron los langostinos. Sí, eran un poco carillos, pero como suele pasar… lo bueno siempre escasea, y estaban de auténtico lujo.
Después del almuerzo, la bodega nos obsequió con una copa de Pedro Ximénez que dejó a todo el mundo atónico; aquello estaba tan bueno que, como se comentó entre risas, resucitaba a un muerto.
Más tarde dimos un paseo por el centro de la ciudad, disfrutando del ambiente de Sanlúcar, y ya por la tarde emprendimos el viaje de regreso a Jimena, haciendo una parada en el camino para tomar un café.
El balance del día no pudo ser mejor: el personal venía muy satisfecho, comentando lo bien que lo habían pasado y pidiendo repetir el viaje cuanto antes, sobre todo para reencontrarse con los langostinos y la manzanilla.

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