Cristóbal y Mari Isabel
El amigo Cristóbal Hormigo ha sido un enamorado del baile desde que era un chiquillo. Ya por aquellos entonces se juntaba con su pandilla inseparable: Blas, Cupido, Currini y alguno más. Todos pertenecían al club parroquial del barrio alto de Jimena de la Frontera, donde no se movía una baldosa sin que sonara la música.
Y cuando el club estaba cerrado… ¡no había problema! Se bajaban a los bajos de la casa de Pedro Núñez, sacaban el tocadiscos, ponían un vinilo y… ¡a bailar se ha dicho!, que allí nadie se quedaba sentado.
Con los años, Cristóbal se fue espabilando y ya no se conformaba con poco. Buscaba baile por todas las ferias cercanas: El Tesorillo, San Pablo, Castellar… donde hubiera música, allí estaba él, con los zapatos listos y la sonrisa puesta.
Hace unos 20 años nació la peña “Amigos del Baili”, de la que Cristóbal fue socio fiel y bailarín incansable, sin perderse ni un solo evento. Aunque la peña ya desapareció, el espíritu sigue vivo, porque ahora forma parte de un grupo de baile en línea en el Hogar del Pensionista, donde continúa disfrutando del baile como el primer día.
Y, por supuesto, lo hace acompañado de su mejor pareja de baile: María Isabel, con la que demuestra que el baile no tiene edad… ¡solo ganas y buen compás!

